Hoy tenía que decir "presente" aqui, a pesar de la náusea, del miedo atroz que quiere desintegrar los sueños, para enterarme que no cedo terreno y que día por día, boxeando bien, bancando los golpes -también los golpes bajos-, el knock-out vendrá solito, como me dijo un gran amigo una vez, y qué razón tiene.
La desesperanza es un remedo fugaz de derrota, me volveré a levantar, como de pie estoy ahora, y seguiré aprendiendo, esta vez sí. ESTA VEZ, SI.
domingo, 11 de julio de 2010
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